Inversores españoles apuntan al negocio inmobiliario local.
Grupo
Salvago, Marina Dor y Pardocasa son algunas de las compañías
que buscan concretar iniciativas como viviendas, oficinas y centros
turísticos.
El
mercado inmobiliario argentino resulta cada vez más atractivo
para los inversores internacionales, pero el imán se hace
más fuerte cuando apunta hacia España.
Hoy,
los ladrillos locales son objeto de deseo para desarrolladores
de distintas latitudes, pero en la península el interés
que existe por llegar al país es cada vez más grande.
De hecho, en el mercado hablan de una “segunda ola”
de inversores de esa región.
Al
parecer, los nichos a los que apuntan son básicamente dos:
la primera vivienda para el público de clase media y las
oficinas de primer nivel. Además, aunque con menos fuerza,
buscan meterse en el negocio del Turismo, con la creación
de distintos centros.
Comprar desde el pozo con financiación.
La
instrumentación y mejora de herramientas de financiación
para la compra y el desarrollo de inmuebles es algo imprescindible
para el funcionamiento de mercados de activos de alto valor como
el inmobiliario. En esa línea el BBVA Banco Francés
instrumentó recientemente en Argentina una interesante
línea a tasa fija para financiar la compra de viviendas
en construcción desde el pozo.
El
BBVA Banco Francés cuenta con una interesante línea
crediticia denominada Préstamo Flexible, que resulta una
herramienta sumamente apta para inversores o usuarios finales
permitiendo financiar la compra de unidades desde el pozo.
El
sistema implementado combina un préstamo personal con desembolsos
parciales hasta la terminación y entrega de la vivienda
que luego se transforma en un préstamo con garantía
hipotecaria del inmueble.
El
monto a financiar durante la construcción llega hasta el
60 %. El comprador debe abonar con recursos propios el 30 % del
valor del inmueble, de los desembolsos sucesivos se hace cargo
el BBVA Banco Francés pagándose durante este tramo,
sólo intereses (a tasa fija). Luego al finalizarse la obra
y escriturarse la unidad, el Banco hace efectivo el saldo y el
crédito se transforma en un préstamo hipotecario.
La
operatoria resulta interesante no sólo para los compradores
sino también para los desarrolladores con el fin de incorporar
en sus emprendimientos una herramienta de financiación
sin recursos propios incorporando demanda hacia sus emprendimientos.
Los
desarrollos inmobiliarios deben ser previamente calificados por
el BBVA para poder ofrecer a sus clientes esta línea de
Crédito Flexible.
Una
excelente alternativa para "inversores" que no cuentan
con el 100% del capital.